Si hay una ruta que nos enamora cada vez que la recorremos, es la que atraviesa los cuatro grandes pueblos de la Costa Blanca Norte: Dénia, Jávea, Moraira y Calpe. Cuatro destinos mediterráneos con personalidad propia que, juntos, forman uno de los itinerarios más completos —y más bonitos— de todo el litoral alicantino. Y lo mejor es que cada uno tiene sus propios hoteles en la Costa Blanca perfectos para convertirlos en tu base de operaciones.
Por qué elegir la Costa Blanca Norte
Entre pueblos con encanto, parques naturales, tradiciones centenarias y una gastronomía profundamente ligada al mar y a la huerta, la Costa Blanca sigue siendo una gran desconocida para quienes no se han detenido a descubrirla con calma. Y eso es precisamente lo que queremos cambiar con este artículo: darte las claves para que planifiques una escapada perfecta por su tramo norte.
Con más de 3.000 horas de sol al año y una temperatura media anual de 18 ºC, es un gran destino para desconectar de la rutina. Si buscas contacto con la naturaleza y relajación, Calpe, Altea, Jávea y Dénia son lugares de pura esencia mediterránea con paisajes preciosos, la opción de practicar actividades como la vela o el buceo, y una cocina muy ligada al mar.
Dénia: cultura, castillo y gastronomía UNESCO
Dénia, galardonada como Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, es una encantadora ciudad costera en la Costa Blanca que combina una rica herencia cultural con una excelente oferta gastronómica, destacando por su diversidad culinaria y su ambiente mediterráneo único.
Tiene unos 20 kilómetros de litoral donde se puede elegir entre amplias y bien cuidadas playas o calas rocosas como Punta del Raset, Les Marines, Les Deveses, Les Bovetes y Els Molins. Una de sus zonas naturales más bellas es la Cova Tallada, entre los acantilados del Cabo de San Antonio. En el casco antiguo no hay que perderse la visita a su castillo, donde se encuentran piezas de más de 2.000 años de antigüedad —alberga un museo arqueológico en su interior—, y dar un paseo por el barrio de pescadores del Baix La Mar y el puerto deportivo.
Si buscas hoteles en Dénia, encontrarás desde alojamientos con vistas al puerto hasta pequeños hoteles boutique en pleno centro histórico. La ciudad tiene servicios abiertos todo el año, lo que la convierte en una opción muy versátil.
Jávea: la ‘Perla del Mediterráneo’
Situada en la comarca de la Marina Alta, a orillas de una pequeña bahía flanqueada por los cabos de San Antonio y La Nao, Jávea sorprende por su precioso casco histórico donde retrocederás a la Edad Media y por sus numerosas playas y calas en las que relajarse y disfrutar de agradables baños.
En un paseo por su casco antiguo medieval verás casas encaladas con puertas, ventanas y balcones de piedra, callejuelas decoradas con plantas como el callejón del Estret, la iglesia de San Bartolomé o el Mercado de Abastos, con paradas en distintas tiendas y restaurantes.
La Cala Granadella es una de las calas más hermosas de Jávea, rodeada de acantilados y pinos, perfecta para nadar, bucear o simplemente relajarse en la playa. Repartido entre los términos municipales de Jávea y Dénia se encuentra el Parque Natural de Montgó, un espacio natural protegido perfecto para realizar rutas de senderismo. Entre las rutas más exigentes se encuentra la subida al imponente Macizo del Montgó de 753 metros, aunque existen otros itinerarios menos exigentes que te llevarán por paisajes de almendros y vistas al Mediterráneo.
En cuanto a los hoteles en Jávea, la oferta va desde acogedores establecimientos familiares hasta el icónico Parador, situado junto a la playa del Arenal. Una base perfecta para explorar todo el entorno.
Moraira: tranquilidad y calas escondidas
Moraira combina playas tranquilas, calas escondidas, senderos junto al Mediterráneo y un ambiente relajado que la convierten en uno de los destinos más agradables de la Costa Blanca. Se sitúa a solo 80 kilómetros de Alicante y a unos 120 de Valencia.
Si visitas Moraira por primera vez, estos son algunos de sus imprescindibles:
- Pasear por el casco antiguo y el puerto deportivo, y ver el atardecer desde la Torre de Cap d’Or.
- Bañarse en la playa del Portet o hacer snorkel en Cala Moraig.
- Descubrir Teulada y sus vinos de moscatel, y comer un arroz frente al Mediterráneo.
- Subir al Mirador de la Cruz del Portixol, que ofrece vistas impresionantes de la costa de Moraira y la bahía de El Portet, un lugar perfecto para disfrutar de la puesta de sol.
La Torre de Cap d’Or, situada en la península del mismo nombre, se eleva en uno de los puntos más sorprendentes del litoral. Su origen se remonta al siglo XVI y fue construida con fines de vigilancia para alertar de posibles incursiones piratas. Los hoteles en Moraira suelen ser pequeños establecimientos con encanto, ideales para quienes buscan una escapada tranquila alejada del turismo masivo.
Calpe y el imponente Peñón de Ifach
Calpe, con sus playas doradas y el icónico Peñón de Ifach, ofrece una aventura donde la naturaleza y la emoción se encuentran. Tiene una altura de 332 metros y gracias a su fauna y fondos marinos ha sido declarado Parque Natural. Aunque a priori parezca imposible, hay una ruta que permite subir a la cima.
El primer tramo, hasta un túnel, es un sencillo sendero llano que ya permite disfrutar de magníficas vistas sobre Calpe y la costa. Se pasa caminando al lado de la Pobla d’Ifach, un asentamiento medieval del siglo XIII. Una vez en la cima, las vistas son sencillamente espectaculares.
A los pies del Peñón se encuentran unas lagunas de agua salada donde se pueden observar aves como flamencos, cigüeñas, garzas y patos. Calpe tiene además un casco antiguo pequeño pero coqueto, cuyas murallas datan del siglo XV, y resulta muy agradable perderse por sus callejuelas.
Los hoteles en Calpe ofrecen muy buena relación calidad-precio, con opciones en primera línea de playa y con vistas directas al Peñón, uno de los paisajes más fotografiados de todo el Mediterráneo español.
Cómo organizar tu estancia: consejos prácticos
Las posibilidades en cuanto a alojamiento se multiplican en la Costa Blanca, desde hoteles en Alicante ciudad hasta resorts de playa o apartamentos turísticos. A la hora de planificar tu ruta por los cuatro pueblos, te recomendamos elegir uno o dos como base y hacer excursiones de día al resto. Si vienes en verano, puedes hacer base en la zona e invertir tiempo en disfrutar de algunas de las mejores calas de la Costa Blanca como la Granadella o hacer excursiones de un día a otras poblaciones cercanas.
- Dénia y Jávea son ideales para quienes buscan un equilibrio entre cultura, naturaleza y gastronomía de primer nivel.
- Moraira es perfecta para escapadas tranquilas en pareja o para quienes huyen de las multitudes.
- Calpe destaca por su oferta de ocio, sus playas amplias y su icónico Peñón.
Su clima suave, con inviernos templados y más de 300 días de sol, permite disfrutar de experiencias muy distintas según la estación. Así que, tanto si planeas venir en verano como en cualquier otra época del año, estos cuatro rincones de la Costa Blanca siempre tendrán algo nuevo que ofrecerte.
«La Costa Blanca no necesita grandes artificios para sorprender. Su verdadera riqueza está en la mezcla entre mar, cultura, paisaje y vida cotidiana.»
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En nuestro portal encontrarás una selección cuidada de los mejores alojamientos en la Costa Blanca, desde hoteles con encanto en Jávea y Moraira hasta opciones más animadas en Calpe o con todo el sabor histórico de Dénia. Explorar esta franja del litoral alicantino es mucho más fácil cuando tienes el alojamiento perfecto como punto de partida. ¡Empieza a planificar tu escapada y descubre por qué cada año más viajeros se enamoran de esta costa!











