Si este verano buscas un destino en la Costa Blanca que combine historia, playa, gastronomía y esa magia mediterránea que tanto cuesta olvidar, Altea es, sin duda, tu respuesta. A poco más de 15 minutos de Benidorm en coche, este pueblo alicantino enamora desde el primer vistazo y ofrece un ritmo de vida que invita a quedarse mucho más de lo planeado. Aquí os contamos todo lo que necesitáis saber para sacarle el máximo partido este verano 2026.
Por qué Altea es diferente al resto de la Costa Blanca
Altea es mucho más tranquila que la cercana Benidorm y ofrece un trozo de historia española con multitud de galerías de arte. No encontraréis rascacielos ni animación de hotel todo incluido: lo que os espera es un ambiente bohemio, callejuelas de postal y una autenticidad que cuesta encontrar en plena temporada alta. National Geographic ha coronado a Altea como el pueblo más bonito de la Comunidad Valenciana, un reconocimiento que cualquiera que lo haya visitado entenderá perfectamente.
Situada en la emblemática Costa Blanca, bajo las faldas de la Sierra de Bernia, Altea enamora a primera vista por su cuidado casco antiguo de fachadas blancas y cúpulas de cerámica azul, además de sus 8 kilómetros de costa con varias playas. Una combinación difícil de superar.
El casco antiguo: el corazón de Altea
El corazón de Altea late en su Casco Antiguo, un laberinto de calles empedradas que ascienden suavemente, revelando rincones con encanto a cada paso. Conocido en valenciano como El Fornet, este barrio es el primer sitio que debéis explorar nada más llegar.
Una de las mejores cosas que hacer en Altea es recorrer toda la Calle San Miguel, repleta de tiendas de artesanía y galerías de arte, hasta la plaza de la iglesia, donde encontraréis una de las postales más conocidas: las fachadas encaladas de las casas y las cúpulas azules de la fotogénica iglesia de Nuestra Señora del Consuelo de fondo.
La Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, situada en el punto más alto del pueblo, es el principal edificio religioso de Altea y uno de los lugares más bonitos de la Comunidad Valenciana. De estilo neobarroco con detalles modernistas, fue construida entre 1900 y 1910 y es el símbolo de Altea gracias a sus dos cúpulas decoradas con azulejos azules típicos levantinos. La entrada es gratuita, así que no hay excusa para no asomarse.
Justo al salir, el Mirador de los Cronistas ofrece unas espectaculares vistas de la costa de Alicante, la Serra Gelada, la Bahía de Altea y, en días despejados, de los rascacielos de Benidorm y el Peñón de Ifach en Calpe. Llevad la cámara cargada.
Qué hacer en Altea este verano: planes para todos los gustos
Playa, deportes acuáticos y naturaleza
En la playa podéis elegir entre el paddle surf tranquilo o el wakeboard más adrenalinético. También podéis reservar una excursión de snorkel o buceo por las calas de la costa para disfrutar de uno de los entornos marinos más vivos del Mediterráneo.
Para los amantes del senderismo, Altea cuenta con un catálogo de 10 rutas en bicicleta de carretera que comienzan en la propia población. Y si queréis combinar naturaleza y agua dulce, la visita a Les Fonts d’Algar —un conjunto de cascadas naturales a pocos kilómetros— es imprescindible. Eso sí, si no sois muy de multitudes, evitad julio y agosto, los meses de más afluencia, y sacad la entrada con antelación.
Cultura y ambiente local
Durante julio y agosto, en la Plaza del Agua, están programados los conciertos del ciclo cultural Música a Boqueta Nit, al anochecer a las 21:00 h y al aire libre, en una plaza céntrica. Es uno de esos planes que no cuestan nada y que se recuerdan toda la vida: música en vivo con el Mediterráneo de fondo.
También merece una visita la Mostra d’Artesania, que se ubica durante los meses de verano en la plaza de la Iglesia de Altea, con unos 20 estands de alta calidad donde el objetivo es impulsar y fomentar la artesanía local. Perfecto para llevarse algo único a casa.
Y si tenéis curiosidad arquitectónica, camino a Altea Hills se erigen cinco cúpulas doradas que corresponden al Templo del Arcángel Miguel, una iglesia ortodoxa rusa que puede presumir de ser la primera construida en suelo español.
Gastronomía alteanesa: mucho más que paella
Los años de tradición pesquera han dejado una gastronomía en la que el pescado y el marisco son los protagonistas junto a las hortalizas. Los arroces ocupan gran parte del recetario alteano: arroz con alubias y pulpo, arroz caldoso y de bogavante o la clásica paella mixta.
Altea también tiene en su recetario las tradicionales cocas a la llumà, que actualmente pueden adquirirse todos los jueves en las panaderías de la localidad, así como los días de fiestas locales. Buscad también los chiringuitos del Paseo Marítimo para comer frente al mar sin gastar una fortuna.
Dónde alojarse: hoteles en Altea para el verano 2026
La oferta de alojamientos en la Costa Blanca es amplísima, y Altea no es una excepción. Desde hoteles boutique con encanto en el casco antiguo hasta apartamentos en primera línea de playa, encontraréis opciones para todos los presupuestos. Si venís en verano podéis hacer base en alguno de sus numerosos hoteles y hacer excursiones de un día por las mejores calas de Alicante y localidades cercanas como Villajoyosa, Calpe o la turística Benidorm.
Reservar con antelación es fundamental en julio y agosto, ya que el verano trae consigo un ambiente muy animado, con más actividades y vida nocturna, aunque también es la época más concurrida y los precios pueden ser más altos. Si queréis el equilibrio perfecto entre ambiente y tranquilidad, las primeras semanas de julio o la segunda quincena de septiembre son vuestras aliadas.
Cómo llegar a Altea
Llegar a la Costa Blanca es muy fácil. El Aeropuerto Internacional de Alicante-Elche conecta con las principales ciudades españolas y europeas. También podéis acceder por carretera (AP-7) o tren (AVE hasta Alicante o Villena), lo que la convierte en un destino accesible para todo tipo de viajeros. Desde Alicante, Altea está a unos 50 km hacia el norte por la AP-7, y está a solo 15 minutos en coche desde Benidorm, aunque también se puede llegar en autobús o tren.
Lista rápida: no te vayas de Altea sin…
- Perderte por El Fornet al atardecer y fotografiar las cúpulas azules.
- Subir al Mirador de los Cronistas para ver la bahía en todo su esplendor.
- Asistir a un concierto de Música a Boqueta Nit en la Plaza del Agua.
- Probar un arroz de bogavante en algún restaurante del Paseo Marítimo.
- Hacer snorkel en alguna de las calas cercanas.
- Visitar Les Fonts d’Algar y el pueblo de Guadalest en una excursión de un día.
Altea no es solo un destino, es una experiencia que se queda contigo. Un lugar donde el tiempo parece ralentizarse y la belleza aparece en cada esquina.
Si todavía no tenéis hotel para este verano en la Costa Blanca, no esperéis más. La demanda de alojamientos en Altea y alrededores crece cada año y las mejores opciones se agotan pronto. Usad nuestro buscador para comparar los mejores hoteles en Altea y en toda la Costa Blanca, y aseguraos un verano 2026 de los que no se olvidan.











